lunes, noviembre 20, 2006

Salvemos al fútbol que la violencia lo está matando

Rodrigo Tapia Duarte
rtapia@futboliquique.cl

Un domingo triste vivimos quienes amamos el deporte rey. Después de observar los bochornosos incidentes del sábado por la noche ocurridos en el "Tierra de Campeones" es el momento de reflexionar sobre lo que nos está pasando como hinchas, seguidores, fanáticos o simpatizantes de Municipal Iquique y qué realmente despierta en nosotros el fútbol. Evidentemente con las escenas del duelo contra Hosanna, siento que no un puñado sino cientos de hinchas descargaron su ira y frustración de manera violenta en un espectáculo llamado a ser "deportivo".

Seamos sinceros y autocríticos. El que hayan suspendido el partido por algunos proyectiles que cayeron desde el sector de galería norte y tribuna andes, es solamente una muestra del escándalo del que fuimos testigos en un abarrotado estadio municipal. Lo que sucedió cuando el equipo de Hosanna se fue a camarines y los jueces de la contienda en la tribuna marquesina fue una infeliz copia de lo que pasó en el Parque O´Higgins - hoy Arena Santiago - cuando el público lanzó sillas y todo tipo de objetos con el firme propósito de dañar la integridad física de seres humanos.

Quienes presenciaron el partido, saben que el cometido de los árbitros fue inaceptable, pero ello no justifica las acciones vandálicas perpetradas propias de gente enferma y desalmada que lo único que quiere es matar al fútbol. La violencia está ganando por goleada y eso a mi y a muchos nos tiene preocupados y profundamente desconsolados.

El fútbol es un juego para la recreación de la familia, no para que delicuentes sean protagonistas. Es grave también, que en Iquique perdimos la capacidad de asombro ante acciones de violencia. Perdimos el rumbo. Antes eramos "una ciudad para querer". Hoy, somos el paraíso de los delicuentes que actúan amparados por la masa en total impunidad.

Llegamos a ser los mejores de Chile en fútbol gracias a Deportes Iquique, pero la historia nos condena en el presente a batallar en la Tercera División. Problemas dirigenciales y la indisciplina de los jugadores nos guiaron por un tunel sin salida. Cuando el sábado con 13 mil personas veíamos una pequeña luz de esperanza para salir con la frente en alto de este tormento, cientos de antisociales taparon con vandalismo lo hasta aquí ganado.

Estamos donde merecemos, parece. Si realmente queremos a nuestro equipo de vuelta en el profesionalismo, seamos capaces de ser valientes y denunciar a los vándalos que van al estadio y no protegerlos. Es la única forma de combatir a los violentos y darle el respiro que necesita el cada vez más grave enfermo llamado fútbol. La violencia lo está matando y la única forma de detenerla es asumiendo los hechos con la verdad. De todos nosotros depende terminar con esto, no solamente de los dirigentes, Carabineros o equipos de seguridad.

La pelotita quiere seguir llenándonos de alegría cada fin de semana, así que ayudemosla a que siga rodando en el pasto del "Tierra de Campeones" en un clima de paz y fiesta. Cuando esto suceda, volveremos a ser grandes como lo fuimos ayer, ya sea en la victoria o en la derrota.

Estimados lectores los invito a participar en nuestra encuesta porque el fútbol iquiqueño nos necesita.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

No estamos preparados para regresar al fútbol profesional. No me refiero al equipo en sí, que ha demostrado con resultados -aunque éste último partido dejó dudas- que es alternativa directa para ganar ese cupo.

Lo digo por una serie de factores externos al deporte, que son defectos sociales que no se han podido borrar y que nunca se acabarán si siguen existiendo líderes y dirigentes ignorantes en la materia.

Primero: es una iresponsabilidad no haber invitado a Carabineros a reconocer el estadio -antes del encuentro- para ver si tenían que tomar medidas de seguridad.

Segundo: por muy fútbol amateur que sea la tercera División, no pueden vender alcohol dentro del mismo estadio. Dónde está la dirigencia para impedir esta acción. Se vió entre los proyectiles caer botellas y latas, producto de ese mismo negocio.
Esto conlleva a cometer este tipo de imbecilidades. No le sumen alcohol a esas personas. Basta con la ignorancia que tienen.

Tercero:Qué hace metida tanta gente dentro de la cancha. NO sabía que teníamos un cuerpo técnico tan grande. Por último, quédense tranquilos en su sitio, pero van desaforados a encarar al árbitro. ¿Cómo no quieren que éste se asuste y suspenda el partido?

Quiero ponerme en los pantalones del árbitro: El tipo es un ser humano. Si yo veo que en las rejas hay como 30 tipos colgados (esto indica que cualquiera se puede pasar a la cancha y dejar la crema); si veo que hay otros 20 niñitos detrás del arco; si escucho que en el estadio venden alcohol (súmemosle que varios miles de hinchas ya vienen "copeteados" desde antes); veo que en la banca de Iquique, aparte de los jugadores y el cuerpo técnico hay otros 20 más; y veo que están cayendo pilas, latas, botellas, peluches y quizás qué más, cómo quieren que el tipo no se ponga nervioso si tiene 5 ó 6 factores encima que le indican que, en cualquier momento, puede verse perjudicado, no sólo él, sino los tros 3 árbitros.

Así, "nica" arbitraría .

P.S= no pueden ser tan descarados de decir el borderó por altoparlantes... habían como 15 mil personas y resutla que le cobraron la entrada a 10 mil...
¡Si no somos tan giles!

Anónimo dijo...

yo estoy en total desacuerdo con la opinion de arriba al arbitro le faltaron huevos , es un arbitro cagon , la delincuencia esta en todos lados no digai q no estamos preparados para el futbol profesional porq ya lo hemos estado y nunca pasaron este tipo de cosas , en santiago el colo le suspenden el estadio no estan preparados acaso? en argentina los policias tiran balas de goma a los hinchas aun asi el arbitro no se pone nervioso el q debe controlar ese tipo de cosas es la policia el arbitro debe cobrar bien en la cancha y no ponerse nervioso por niños chicos , eran niños de 9 o 10 años no podi ser tan maricon .. en fin creo q la solucion seria traer arbitros de mejor calidad tal vez de segunda division porq son partidos decisivos y se necesita a gente valiente no a arbitros q quieren ser protagonistas del encuentro ... lo otro no puede haber tanto copete y hasta marihuana en el estadio pero bueno ojala q no vendan mas alcohol y se sancione a los q lo hacen concuerdo en ese punto ..

manos con piedras dijo...

...Y la historia sigue...varias son la opiniones acerca de la maldita violencia en los estadios. ¡no estamos preparados para el fútbol profesional!, dicen algunos, otros defienden la postura manifestando que hubo un pasado mejor y que si se puede tener profesionales del futbol en nustra ciudad. En fin. Un cuento de no acabar. Es muy cierto que se vende alcohol en el estadio, está más que claro que eso es ilegal, tambien es un hecho que la policía, hace la vista gorda a este tema, ¿uds. como medio "oficial" denuncian estos hechos?.
¿ Se tomaron las medidas de seguridad correspondientes para un encuentro de alta convocatoria?
Acá no hay que hablar y repetir siempre el mismo discurso, eso de aprender de la lección -pregunta de Su encuesta en el blog- creo que estamos bastante curtidos en ese ámbito, por mala suerte tenemos un fútbol profesional que deja mucho que desear y es ahí donde estan las respuestas a muchas de las interrogantes, todo comienza por ahí. Esto por más que sea tercera division todo debe estar fría-mente calculado, nada se debe dejar al azar. La actuación del colegiado no puede ser excusa, ya deberiamos estar acostrumbados , ¿o no recuerdan cuando fracturaron a Taucare en curico?, es sabido que a Iquique siempres se lo persigue y más en el fútbol. Sinceramente no sé que clase de dirigencia hay en estos momentos, pero al parecer muy mala. Primero por el poco respeto que le tienen a la hinchada,ya que no se puede meter más gente de la cuenta en un recinto deportivo, segundo, llenarse los bolsillos de plata no es ser buen dirigente, más bien buen administrador y, eso no reclama este fútbol, sino que realmente cortar este tema de raíz y por una vez en esta vida tener algo digno, limpio, seguro, como queremos que sea el balón píe de nuestra ciudad.