miércoles, febrero 21, 2007

Municipal aprueba el primer examen

Rodrigo Schiaffo
rschiaffo@futboliquique.cl

Luego de una abrupta entrada al Tierra de Campeones, debido a la pésima atención a la prensa por la gente del staff de la productora de Gunter Ziller, los cuales se mostraron muy quisquillosos al momento de recibir a los medios que cubrían el evento. Debieron poner más atención en hacer un show de buena calidad, ya que el mismo dejó mucho que desear. Pero por fin llegó la tan esperada noche celeste, prueba de fuego para los de Carreño, que enfrentaban a un duro rival como Antofagasta.

Cerca de las 23 horas comenzó el fútbol trasnoche. Municipal Iquique luego de una larga y extenuante pretemporada presentaba a los jugadores que vestirán la celeste este año. Este partido era el primer paso para Jaime Carreño, oportunidad de ordenar bien las piezas en su esquema y encarar de lleno la Primera B. En el primer tiempo se vio un Municipal que ahogaba a su rival y no le daba un centímetro de cancha, es más, durante quince minutos los celestes presionaban en tres cuartos de cancha del campo de los “pumas”. Una sólida defensa con Carrasco, Marchant con la de capitán, y Taucare, que fue la figura del partido. El medio tuvo cuatro jugadores que se conocen de sobra, Isla; Díaz, Bolívar y Michael Soto, hicieron una buena faena en la primera mitad, sólo les faltó más complicidad con la delantera.

Como media punta Contreras, que no estuvo afilado como en otros partidos, recuperó balones en la mitad, pero no pesó en ofensiva y en delantera Belaunde y Cristóbal Soto. El “belagol” tuvo las más claras, pero no estuvo acertado en la definición, por el lado del “payasito”, no estuvo en su mejor noche, se esforzó, pero no se le dieron las cosas. Para el meta Chamorro las cosas estuvieron muy tranquilas en la primera mitad, el cancerbero no tuvo mayor trabajo, se lo ve en buena forma física y firme bajo los tres palos.

En la segunda mitad Carreño empezó a tomar examen a los nuevos y uno a uno fue pasando. El primero que asomó por el túnel para jugar el complemento fue el gringo Kennedy, muchos querían ver en acción al meta estadounidense, Riquelme entró por Michael Soto, Puch por Belaunde, Karl por Contreras y Arriaza por Cristóbal Soto. A los seis minutos una descolgada, seguido por un buen remate de Riquelme que no pudo ser contenido por el meta rival, le permitió a Sebastián Karl abrir el marcador desatando la alegría de los hinchas. A los doce minutos Felipe Díaz aumenta las cifras para los locales tras ganar un balón dividido y a pura potencia se llevó la marca del rival, para meter un derechazo al primer palo del arquero y poner las cosas dos a cero para Municipal. Tres minutos más tarde un certero disparo de Israel Campillay, desde 17 metros, puso las cosas dos a uno, donde nada pudo hacer el meta Kennedy para que ese balón no se fuera a las redes.

Nuevamente Carreño hizo algunos cambios, el paraguayo Arias por Isla, el guaraní jugó alrededor de veinte minutos y nuevamente no hizo un buen papel y por eso Carreño lo reemplazó por el hijo prodigo de Iquique, César Venegas, quien nuevamente se calzaba la celeste y daba fin a una telenovela que nunca debió haber sido. Sin fútbol desde mucho tiempo, Venegas jugó algunos minutos pero se le nota la falta de ritmo, esperemos que con las prácticas el “kun” Venegas agarre vuelo otra vez. Dixon Humada reemplazó Carrasco, Farías a Bolívar y Diego Belaunde al “tata” Taucare. A los treinta minutos un corner jugado rápido toma mal parada a la defensa iquiqueña y una bolea de Patricio Aguilera pone el marcador dos a dos. Un marcador mentiroso, ya que los locales pudieron ganar el encuentro, sólo que esta vez no se concretaron las ocasiones.


Luego de este partido Municipal ya piensa en su rival del sábado, Copiapó S.A., encuentro que abrirá la participación de los dragones en Primera B. Atrás quedó el show de la noche celeste, esta vez el próximo encuentro es por los puntos y sin dudas que este duelo marcará el camino de Municipal hacia la Primera División.

1 comentario:

Anónimo dijo...

todos no pensamos igualmente y eso es una buena cosa que supongo .